lunes, 30 de marzo de 2015

Las facultades lógicas de nuestro cerebro tienen una base biológica en la adaptación de la inteligencia emocional que controla absolutamente cada decisión que tomamos. Actúa y se relaciona con el mundo mediante los denominados marcos conceptuales; y no hay ningún aspecto donde más se note que esto es verdad más que en la comunicación de cuestiones abstractas.



Los marcos (frames) son estructuras mentales que conforman nuestro modelo de ver el mundo. Por eso es que hay que pensar estratégicamente a través de áreas de situaciones importantes que se concreticen en cuestiones mínimas. “Piensa en términos de grandes fines morales, y no sólo en términos de programas, piensa en las consecuencias de las propuestas -dice George Lakoff-, crea iniciativas a modo de pendientes resbaladizas que lleven a la acción en las que la gente pueda poner en juego su ética y sus valores morales. Y finalmente “habla desde tu perspectiva moral en todo momento. Clarifica tus valores y utiliza el lenguaje de los valores. Abandona el lenguaje de los fontaneros de la política”.

¿Qué son los marcos mentales?

-sabemos que desde cosmovisiones distintas se piensa de manera distinta y que a partir de los mismos hechos se llega a conclusiones diferentes. La gente razona utilizando marcos lógicos y metáforas que no se ajustan a la lógica clásica.

-Son estructuras mentales profundamente arraigadas que configuran nuestra comprensión del mundo y que le permiten al ser humano entender la realidad y, a veces, crear lo que entendemos por realidad.

-El uso es inconsciente y automático, los utilizamos sin darnos cuenta. Estructuran nuestras ideas y nuestros conceptos, conforman nuestra manera de razonar e incluso inciden en nuestra percepción y en nuestra manera de actuar.

-El uso del marco es en gran media inconsciente, operan en el sistema nervioso central. Los marcos están en nuestro cerebro y definen nuestro sentido común -La repetición asienta los marcos en el cerebro -Los marcos no se transforman de la noche a la mañana. Los cerebros no cambian rápidamente.

-El cerebro sólo asimila los hechos si un marco conceptual les da sentido. Es imposible pensar o comunicar sin activar estos marcos. Las verdades tienen que enmarcarse para que se vean como verdades. Los hechos necesitan un contexto para poder ser procesados.

-Negar el marco del adversario en un proceso de comunicación no hace más que reforzarlo. Hay que cambiar los marcos del debate y no reforzar los del adversario. Son necesarios un conjunto de políticas proactivas y de técnicas de comunicación para transmitir nuestros propios valores según nuestros propios términos.

La conexión emocional mediante los marcos mentales

En un mundo sobresaturado de mensajes y estímulos publicitarios, nuestro sistema parasimpático es el que selecciona, evalúa o bloquea el ingreso de información abstracta. Las emociones procesan imágenes y señales que, aunque no sean fácilmente entendibles en términos racionales, no implica que sean irracionales, simplemente indica que son ajenas al conocimiento racional, pero producen resultados y efectos.

La evidencia y queja de los líderes políticos y corporativos respecto de que la gente no los está viendo ni escuchando, que hay pocas posibilidades de realizar una sola acción que tenga impacto en la ciudadanía de manera rápida y económica (en términos de tiempo y dinero) tiene dos explicaciones básicas:

1- Estamos aburridos de su forma de comunicar y cansados de sus temas que no resultan interesantes, por lo tanto, el sistema parasimpático impide que esa información ingrese. Las experiencias más exitosas son aquellas que buscan y logran la conexión emocional con la ciudadanía o consumidor. Como se dijo al principio, los mecanismos de utilización de las facultades lógicas de nuestro cerebro tienen un basamento biológico en la adaptación de la inteligencia emocional perfeccionado luego de dos millones de años de historia evolutiva. Por tanto son muy difíciles de modificar.

El sistema emocional controla absolutamente cada decisión que tomamos y no hay ningún aspecto en donde se note más que en la comunicación de abstracciones.

2- El campo de batalla donde nuestros mensajes guerrean con los de los oponentes, es el corazón y la mente de las personas. Y además ya no importa que se esté diciendo, sino lo que las personas sientan, escuchen, procesen. Hay que tener presente también que la información ya está en la gente.

Los mensajes a la luz de los últimos descubrimientos de las neurociencias no tienden a hacernos cambiar de opinión, cosa virtualmente imposible porque nuestro sistema emocional lo impediría bloqueando esa información, sino a activar marcos conceptuales y mentales que se basan en ideas y valores.

Para completar este punto del programa ver Razón y emoción y Los marcos mentales en George Lakoff

Guillermo Bertoldi
Posted by Guillermo Bertoldi On 9:48 No comments

0 comentarios:

Publicar un comentario

  • Blog Licenciatura
  • Universidad del Este
  • SlideShare
  • Facebook
  • Twitter
  • Linkedin
  • Youtube